Cerrando puertas

 

Me gusta elegir. Me gusta tener opciones. Por eso no me gustan los días como hoy. 

Necesito sacar algo de fuerzas. Mañana veré las cosas más claras. O más confusas, pero dolerán menos.

Tengo que pararme a pensar, o a no pensar. Pero tengo que pararme. Y ahora no puedo. 

Tic-tac, tic-tac, have to go.

Mañana será otro día. Pero aún me quedan unas cuantas horas de éste. Vamos a sacarle provecho y brindar por las puertas que se cierran, que no dejan de ser puertas. 

 

 

Winds of change

Qué será lo que tiene la mala suerte que parece que va a quedarse con nosotros para siempre, y la fortuna que se nos antoja a punto de escurrirse entre los dedos en cualquier momento. Por qué esperamos que tras algo bueno venga un gran castigo. Por qué tememos decir en voz alta algunas cosas. Por qué me da tanto miedo simplemente ser feliz. 

Tengo un nuevo amuleto. Dentro de poco tendré un año nuevo, que estrenaré ya descastado de tanto imaginarlo para amortiguar el impacto de su llegada. Y con un poco, o mucha, o ninguna suerte, aparecerán nuevas cosas en mi vida. El cambio es inevitable, por no decir que hace tiempo que comenzó. Parece que está esperándome aunque quizás habite en mi. A veces apenas susurrante, otras, en cambio, como ahora, llenándolo todo con su voz atronadora. 

Con la serenidad de quien se entrega a la voluntad de su Dios, así me abandono a mi destino. 

” So nobody ever told you baby, how it was gonna be
So What’ll happen to you baby?
Guess we’ll have to wait and see “

Guns and Roses