Preguntas y esperanzas

Quizás dentro de dos años, cuando la tesis esté acabada o a punto de ser acabada, ¡espero!, miraré atrás y pensaré cuánto he aprendido sobre aquello que estoy estudiando. Quizás.

Hoy por hoy, si bien me encuentro en un momento de mucho aprendizaje profesional, y sobre todo personal, lo que estoy encontrando tiene poco que ver con lo que espera encontrar. Un poco como en la vida, llena de descubrimientos sorprendentes, poco predecibles.

Lo que estoy aprendiendo tiene cada vez menos que ver con la ciencia y más con la vida. Menos con los libros y más con los años.

A falta de incorporar aproximadamente la mitad de la muestra y de que los programas de análisis de datos hagan su magia, tras cerca de 40 entrevistas personales después de haber iniciado mi particular periplo por el desierto, estoy segura de que la respuesta que busco se escurre entre las respuestas que marco.

Cada entrevista me descubre un mundo, el universo particular y fascinante de cada familia. Tras la mayoría de ellas, creo captar la esencia de la situación, del pensamiento y la historia de la persona, al menos tal y como cada mujer la vive. Pero el cuestionario no recoge el brillo de sus miradas al hablar de sus nietos, o de la relación con el mismo hombre después de 40 años de compartirlo casi todo. No capta la amargura de algunas palabras, o la explicación a las respuestas que marco.

Y estando mi comprensión a años luz de lo que refleja el cuestionario, ni se acerca a la respuesta que busco. Tras tantas entrevistas, sigo sin poder predecir, la mayoría de las veces, la contestación a las que me parecen las preguntas más interesantes de todo el cuestionario:

¿Hasta qué punto siente que su vida tiene sentido?

Si volviera a nacer, ¿cambiaría algo de su vida?

De manera global, ¿Qué puntuación le daría a su felicidad, en una escala del 0 al 100?

Hay algo, algo muy importante, que se me está escapando.

Y sin embargo, cada día, aprendo. Aprendo que las personas son más proclives a ayudar a una estudiante que a contribuir al avance de la ciencia. Aprendo sobre el pasado de nuestro pueblo, sobre el sentido de la entrega y sobre la capacidad de evolución y cambio que tiene el ser humano a cualquier edad.

Con la esperanza de que también la sociedad pueda reconstruirse a si misma, me dispongo ahora a votar. Feliz día de la democracia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s