Evolución

Una siempre se imagina que afrontar la desaparición de un ser querido debe de ser algo muy difícil, de esas experiencias que encabezarían la lista de aquello que nos gustaría no tener que vivir jamás.

Aún sigue encabezando la mía, aunque los acontecimientos de este fin de semana han hecho que me acerque un poco más a las personas que buscan, que esperan y desesperan. Como en un sueño, que te aproxima a tus miedos y hace que te pongas en situación, mostrándote lo que puedes llegar a pensar o sentir, guardándose un as en la manga, el de la reversibilidad, que sólo descubrirás al abrir los ojos y darte cuenta de que nada ha sido real.

Porque cuando alguien desaparece, las incógnitas dominan nuestro presente e invaden el pasado. “Dónde estará”, “por qué se habrá ido”, “¿estará bien?”, “¿estará pasando calor, sed?”, “¿qué hubiera pasado si…?”, “¿Y si…?”.

Ante la falta de certezas, comienzas a fantasear y a buscar opciones probables. Y nuestra realidad se vuelve del color de las respuestas que escojamos.

“Se habrá resguardado del calor”, “Estará buscando algún lugar con agua”, “Habrá intentado volver a su casa”.

Temíamos por su capacidad de supervivencia en la calle, por el escaso desarrollo del instinto natural de un perro faldero, acostumbrado como estaba a la vida acomodada de un piso, donde todas las necesidades eran satisfechas incluso antes de ser demandadas.

Gracias a los dioses, subestimamos el verdadero poder de la adaptación. Pensábamos que un perro faldero sería presa fácil de la velocidad de los conductores y de las inclemencias del clima.

Quién necesita buscar agua, alimento o refugio, si sabe ganarse el afecto de las personas. Quién necesita huir de los coches, si antes de llegar a la carretera ya tiene a un grupo de jóvenes preocupados por su bienestar.

Subestimamos el poder de un perro faldero. En nuestra arrogancia pensamos que hemos anulado sus instintos, aquellos que los hacían sobrevivir en mitad de un bosque. Pero, ¿de qué sirve saber sobrevivir en el bosque, cuando ya no quedan árboles a nuestro alrededor? En este mundo de plástico y pantallas de plasma, es mucho más relevante para la supervivencia ser simpático con las personas y salir bien en las fotos.

Gracias a la evolución, que permite la supervivencia de los mejor adaptados, este mundo está lleno de personas sensibles y perros falderos.

Anuncios

Un pensamiento en “Evolución

  1. “En este mundo de plástico y pantallas de plasma, es mucho más relevante para la supervivencia ser simpático con las personas y salir bien en las fotos.” Me gustó mucho esta frase.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s